Conozcamos a los cactus

Conozcamos a los cactus

Pincha con nosotros y conoce algo nuevo en los cactus....

 

Los cactus son un tipo de planta con una gran capacidad para el almacenamiento de agua y nutrientes en sus tejidos. Por ello, pueden sobrevivir en zonas desérticas y climas áridos.

Son originarios de América y África pero hoy en día puedes verlos alrededor de todo el planeta, en la mayoría de las casas y oficinas tanto en interior como en exterior, gracias a su gran poder de aclimatación.

Al existir más de dos mil especies de cactus puedes encontrarlo en formas y tamaños muy variados especiales para todos los gustos.

Las espinas son un distintivo de los cactus que los diferencia de otras plantas como las crasas y las suculentas. Estas surgen en su tallo a partir de areolas, yemas auxiliares con tonalidad que son visibles y protuberantes al tacto. Las espinas tienen como función proteger a la planta de posibles depredadores, captar el agua y dar sombra (por ello se puede observar en algunos cactus la presencia de “pelitos” que cubren el tallo). También, a partir de las areolas surgen las flores y los frutos.

Existen tres formas principales de tallos…
Columnar: Estos cactus cuentan con uno o más tallos cilíndricos que crecen de forma erguida desde la tierra hacia arriba.
Cladodio: En estos cactus se puede observar tallos con forma aplanada, como una raqueta.
Globoso: Son los cactus que presentan formas redondeadas.

Las raíces de los cactus son porosas, permitiéndole a la planta absorber agua y nutrientes del suelo, estas pueden cumplir además la función de fijarla al suelo o en el caso de las raíces aéreas colgar o agarrarse de otras plantas.

Gracias a la facilidad de su cultivo, mantenimiento y propagación es que se han vuelto tan populares, es decir, no es necesario ser un gran experto para lucir maravillosos cactus. Veamos algunos de sus cuidados…
Recuerda que todas las plantas son cultivadas y criadas en viveros por lo cual deberás imitar sus condiciones en las cuales fueron criadas. Observa o pregunta cuanta cantidad de luz recibían y riego.

Gozan de la iluminación, directa o filtrada, y de zonas bien ventiladas.

Si bien soportan muy bien los periodos de sequía, al momento de regar es importante fijarse en el estado de la tierra y en las características del clima, lo que podría hacer variar su riego entre una vez al mes y una vez a la semana.

Es importante fijarse que el agua drene correctamente para evitar la pudrición de las raíces.

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